CUENTO

Publicado en por la mariposa

alicia-vicchio-jpg

 

Yo era débil, dorada, poetisa, amada.

Yo era débil, dorada, poetisa, amada.

Tenía deudas y una salud de panetela blanca.

Hicimos una casa pobremente, muchas ventanas:

para enseñar nuestros besos a las nubes,

 para que el sol entrara.

La casa era tan bella que tú nunca dormías.

Ya no eras abogado, ni poliomielítico ni nada.

 Nunca dije: ¿cuándo vas a poner esa demanda?

 porque yo tampoco cocinaba.

Fueron días como no quedan otros en las ramas.

Yo me empeñaba en sembrar algo en el patio: t

us gatos lo orinaban,

pero era tan feliz que no podía

decir malas palabras.

 

Ay, una tarde...

( Septiembre tomó parte en la desgracia ),

Ay, una tarde

( dios estaría sacando crucigramas );

 ay, una tarde pusiste tantas piedras en mi saya

que desde entonces ando inventándome la cara.

El cuchillo tenía la forma de tu alma;

 yo quería ser otra, hablar de las estrellas...

 ( sobraron noche y cama ).

Yo me empeñaba en sembrar algo en tu pecho:

 tus gatos lo orinaban,

 y era tan infeliz que no podía

decir buenas palabras.

 

Tarde en otoño.

Miré las sábanas amargas,

el jarro de la leche, las cortinas,

y el crepúsculo me convirtió en su mancha.

( Yo era un clavel podrido de repente,

un canario botado ).

Con empujones que lo gris me daba,

entre temblores, volví a la falda de mi madre.

 

Pasaron tantas cosas

mientras yo me bebía la soledad a cucharadas...

Un viernes -un viernes en que tu olvido me enterraba-

llegué a la esquina de la casa.

Estaba allí como una tumba diferente,

se veía otra luz por las ventanas.

Tuve miedo de odiar

(Ya era hasta mala).

 

Pasaron tantas cosas;

el tiempo fue cosiendo mi mirada.

Ahora no pueden asustarme con los truenos

porque la luz me alza.

Ahora no pueden confundirme con un libro.

Soy la palabra recobrada.

¡Ríanse, agujas que en mi carne se desmandan;

ríanse, arañas que me tejen la mortaja;

ríanse, que a mí, también, carajo, me da gracia!

 

• Carilda Oliver Labra

 poeta cubana

Etiquetado en poemas de amor

Comentar este post