REMEMBER

Publicado en por la de magdala

                                                                            



 Luciérnaga, la niña, la que sin mi permiso
se acercaba al abismo felino de mi piel
y andaba por mi cuerpo su mirada extraviada
como por un océano que tiene ciego un pez.

Su mañana de pájaros, antes que el campanero
al beso de la cama lo pusiera de pie,
boba escoba de bruja que limpia tropezones
con preguntas lavaba mi calle y mi después.

Aquella risa limpia que mojaba mi infancia
mi pantera dormida, la del otro Manuel...
corre aún por mi noche como carro lechero
que a la puerta que toca, deja de amanecer.

Yo juntaba los días de su seno en un beso
allá cuando en mi pueblo, ruidosos como el tren,
entre trapos nupciales de neblina ofendida,
raudos burros de novios trotaban por mi sien.

Pero la colegiala que corre tras el aro,
tras su mundo que huye... no la dejó correr.

Los golpes de mi pecho son ella, aún corriendo.
Si no cierro los ojos no la veo, ni ve.

Manuel del Cabral (poeta dominicano)



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